Predicaciones
La Iglesia, Anunciadora De Buenas Nuevas

La Iglesia, Anunciadora De Buenas Nuevas

Isaías 40:1-11

7 de junio de 2026/ PIBG/12:00

1. El profeta Isaías es uno de los profetas más importantes de la Biblia; en su profecía, Dios se revela a sí mismo como

a)  Santísimo, su santidad es superlativa, que es difícil comprender y sobre todo inalcanzable para el hombre

b)  El Altísimo que mora en la eternidad

c)  El Señor de los ejércitos

d)  Aquel que no comparte su gloria con nada ni nadie.

e)  También se muestra como el Dios que no tolera el pecado, por ello exige el arrepentimiento, el abandono a l pecado y retorno a él.

2. En esta profecía, Dios se muestra a sí mismo como “tu Redentor”, “tu Dios”, “el Santo de Israel”, “tu Salvador”, “tu Hacedor”, “Aquel que te formó” y “tu Esposo”.

3. Por sobre todo, el Mesías ocupa un lugar preponderante en esta profecía.

a)  Aquí se muestra al M. como: “Admirable consejero”, “Dios fuerte”, “Padre eterno”, “Príncipe de paz.”

b)  El Mesías es “Dios con nosotros”, un Rey justo, un Refugio de la tempestad, un Arroyo en el desierto y una gran Roca que da sombra en una tierra fatigosa.

c) Se nos revela que el Mesías es también el Siervo sufriente del Señor, que sufre vicariamente para la salvación del pueblo y no solamente Israel, sino que el mundo se ha de salvar por medio del Siervo sufriente.

4. El pueblo de Israel es precioso ante los ojos de Dios, por sobre todas las naciones. Él no lo ha olvidado. Se compadece de sus sufrimientos y debilidades y se ocupa de sus necesidades. Como un pastor, lo apacentará y lo guiará a lugares de bendita abundancia.

5. Todo esto lo podemos ver en Is. 40:1-9, leamos.

6. Meditemos en la frase La Iglesia, Anunciadora de B.Nuevas

I.  Somos los que debemos anunciar en el desierto.

1. Sabemos muy bien que el v.3 es la profecía del ministerio de Juan el Bautista; él mismo se identificó así: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. Jn.1:23

2. Pero todos nosotros debemos ser voces que preparen el camino del Señor en un mundo que es como un desierto.

3. Pudiera parecer que lo que sembramos no dará fruto porque el terreno es árido.

4. Por más que hablamos de Cristo, por más que sembramos la semilla del evangelio, los corazones son secos y no germina.

5. Pero, nos parezca lo que nos parezca, veamos o no veamos fruto debemos ser esas voces que se levantan en el desierto.

6. El Señor dará el crecimiento.

7. Si alguno pudiera llegar a decir: Eso fue exclusivo para Juan el B. el v. 9 derriba ese argumento.

a)  Pues todo los creyentes, los discípulos de Jesuscristo afirmamos que somos el Sión espiritual y esta orden es para Sión.

b)  Subamos, por así decirlo, al monte alto y anunciemos las Buenas nuevas que son tan necesarias en nuestra ciudad.

c)  Levantemos fuertemente la voz, en las esquinas de esta ciudad diciendo “Vean, aquí está el Señor, el que puede ser su Señor y Salvador”.

d)  Aquí dice que lo hagamos sin temor, pero puede ser que algunos sí tengamos temor de hacerlo, pero no olvidemos la promesa del Salvador: “yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Mt.28:20b

8. Juan el B. anunció sin temor: ¡Miren, ése es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! Jn.1:29 y eso es exactamente lo que debemos hacer, no solo en el mundial, sino cada día.

9. Aprovechemos esta oportunidad y salgamos muchos o todos nosotros.

10. Nadie podrá excusarse delante del Señor si no lo hace. Ninguno

de los que estamos aquí podrá presentar un argumento válido por no haber anunciado las Buenas Nuevas.

11. Si acaso se pudiera presentar algún argumento por el cual no lo hizo, seguramente el Señor diría: Recuerda lo que dije: Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles

Somos los que debemos clamar en el desierto,

II. Anunciemos la fragilidad de la vida

1. Durante todos estos días se espera que para todos los que participan en el mundial: turistas, porras, entrenadores, jugadores y más, todo sea felicidad, alegría y fiesta, pero, como le sucede a todo, se acabará.

2. Recuerdo que en el 2011, en la Villa Panamericana, los días previos a las competencias eran de fiesta, de alegría y algarabía; pero, eso se terminó para la mayoría al ser descalificados, al ser derrotados.

3. Los atletas llegaban a la capilla a llorar diciendo, “Soy una vergüenza para mi país”, “Defraudé a mis padres”, los entrenadores también experimentaban algo semejante.

4. Toda esa gloria se había acabado, y buscaban consuelo, dirección y fortaleza en la oración y en la Palabra, y allí era el momento de anunciarles que hay un premio superior y se les leía: “Así que sigo adelante, hacia la meta, para llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo”. Fil.3:14

5. Nuestras vidas se acabarán, somos como la hierba del campo. ¿Está esperando que suceda algo que lo cimbre para buscar al Señor? ¿Está esperando una crisis de salud o familiar? ¿Está esperando la muerte de un ser querido? Si así lo espera, Dios puede hacerlo si es la única manera de que en verdad se entregue a él.

6. 40:6, Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores en un campo.

Somos los que deben clamar en el desierto, los que anuncien la fragilidad de la vida y los que…

III. Anunciemos que retribuirá a justos e injustos

1. Esto es algo que también encontramos en esta profecía, 40:10. Miren, trae consigo su recompensa, a cada cual le dará según sus hechos. 40:10, NBV

2. Las B.N. incluyen hacer saber que hay perdón o castigo y no debemos esconderlo; el Señor dijo que en su regreso hará separación, pondrá a su derecha a los piadosos y a la izquierda a los impíos.

a)  A los de la derecha les dirá: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros. A los de la izquierda les dirá: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno

b)  El señor terminó ese gran discurso diciendo: E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

3. Así que, anunciar las Buenas Nuevas sin hablar del juicio y la condenación, no son Buenas Nuevas.

Somos los que deben clamar en el desierto, los que anuncian la fragilidad de la vida y que Dios retribuirá a justos e injustos, pero también somos los que…

IV. Anunciamos que el Señor es el Pastor

1. Las Buenas Nuevas no se terminan con juicio, sino con la grandeza del amor de Dios en Cristo Jesús.

2. El amoroso Pastor apacienta, carga y pastorea, es decir: alimenta, lleva en sus brazos, mantiene cerca de su corazón y guía con delicadeza a las ovejas con crías.

3. El Señor Jesucristo dijo:

a) Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, Jn.10:14

b) Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Jn.10:11

4. No solo lo dijo, sino que lo hizo; él entregó su vida por todo el mundo y nosotros debemos anunciarlo, esa es nuestra responsabilidad, ser La Iglesia anunciadora de Buenas nuevas

5. Será posible que alguno de nosotros no haya escuchado estas B.N. 1) Su vida es muy frágil, hoy está aquí y pronto ya no lo estará; 2) El Señor retribuirá, lo recibirá o lo rechazará; 3) Él puede ser su pastor.

6. Sí, lo puede tomar en su mano, lo puede llevar en sus brazos y lo sustentará, pero debe creer y arrepentirse. Is.1:18…