Predicaciones
Ser Como El Maestro

Ser Como El Maestro

Mateo 10:1-24

28 de junio de 2026/PIBG/12:00hrs

 Como hemos leído, después que el Señor eligió a sus doce apóstoles, los envió a predicar diciéndoles: “Yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado”. Mt.10:7

 Esta fue una instrucción entre las cerca de 25 que les dio ese momento.

 En medio de todas esas instrucciones también les da más de diez advertencias sobre lo que seguramente les acontecería; si no en esa ocasión que los envió, años más adelante lo vivirían.

 El Señor nunca prometió a sus discípulos que nada les acontecería, no les prometió que todo sería paz y tranquilidad.

 Nunca les dijo: “Ustedes son hijos del Rey de reyes, por lo tanto son príncipes y nada les faltará ni nadie los tocará”. Eso jamás.

 En medio de todas las advertencias les dice: “Los entregarán a los concilios, y en las sinagogas los azotarán”; además, “El hermano entregará a muerte a su hermano” y “los hijos estarán en contra de sus padres y los harán morir”

 Imagine que el Señor apareciera en esta iglesia y nos dice las mismas palabras con gravedad y mucha seriedad, luego hace la pregunta: “¿Aun así estás dispuesto a seguirme?”, “¿Aún así estarías dispuesto a ser enviado?” “¿Dejarías que tu hijo me siguiera?”

 Temo que algunos inmediatamente se levantarían y se retirarían, y otros irían corriendo por sus hijos y se los llevarían fuera de aquí, por que nos considerarían fanáticos.

 Esto porque nuestro cristianismo se ha vuelto tan cómodo.

a)  Lo hemos adaptado a nuestro tiempo; si no se ajusta a mis horarios, ni lo pienses

b)  Lo hemos acomodado a nuestro proyecto de vida; si se sale de allí, no hay tema.

c)  Lo hemos ajustado a nuestros compromisos; si no interfiere en otras actividades, cuenta conmigo.

 Por ello los cultos entre semana y los grupos de estudio bíblico cuentan con tan poco interés, porque no se ajustan a mi tiempo, proyecto o compromisos

 Por ello los domingos se llega tarde al culto, si es que se llega, pues hay otras prioridades, no el Señor.

 Así que me temo que muchos preferirían cuidar su vida y la de sus hijos que exponerse y exponerlos a tales rechazos y peligros.

 En fin, volviendo al tema, al final de todas esas instrucciones y advertencias, les dice: v. 24-25.

 Consideremos las palabras: “Bástale al discípulo ser como su maestro”

Ser como el Maestro

I. Es la meta máxima del discípulo

1. Para el discípulo de Cristo Jesús, esa fue la meta, no una meta, sino “La Meta” para toda la vida, porque esta no se alcanza de la noche a la mañana.

2. Es la meta para cada día. Muchos, al despertar y tener un tiempo de oración, piden al Padre diciendo: “Padre, te pido que en este día que me concedes de vida, me des la fuerza y la entereza para ser como tu Hijo”.

3. Claro esa es la obra del Espíritu Santo,

a)  Él imprime el pensamiento de ser como Cristo

b)  Él produce la voluntad de ser como Cristo

c)  Él fortalece y sostiene para ser como Cristo

4. Esa es la obra trinitaria

a)  El Padre nos crea en Cristo Jesús

b)  El Espíritu nos hace nacer de nuevo

c)  El Hijo hace su morada en nuestro ser

5. Por todo ello, el discípulo desea ser como su Maestro, no solo lo desea, sino que lo anhela; es su propósito de la nueva vida que disfruta.

6. El fruto del Espíritu es precisamente eso, el carácter de Cristo en el creyente.

7. Sí, sé que es imposible llegar a ser tal cual el Señor, es decir: Ser completamente igual a él, eso es imposible.

8. Pero debe procurarse alcanzar la máxima semejanza con él.

9. Para ello es necesario el discipulado, cada uno ser discípulo o discipulador.

10. Recuerden lo que dije hace ocho días: En el discipulado aprendemos la multiplicación, la relación entre hermanos, la confrontación (exhortación) amorosa, pero recalco la incorporación.

11. ¿Cómo puedo ser como el Maestro?

a)  Al incorporar o aplicar en mi vida la enseñanza bíblica para vivir una vida cristiana. Es decir: al vivir como dice la Biblia que debemos vivir, viviendo como el Señor.

12. La meta del discípulo: incorporar la Biblia a su vida y no olvidando que:

a)  El vino es escarnecedor y la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio. Pro.20:2

b)  Mejor es el pobre que camina en integridad, que el de perversos labios y fatuo. 19:1

c)  Los labios del necio traen contienda, 18:6

d)  El hijo necio es pesadumbre a su padre y amargura a la que lo dio a luz. 17:25

e)  Abominación es a Jehová todo altivo de corazón, 16:5

f)  La mujer sabia edifica su casa, 14:1

g)  El peso falso es abominación a Jehová, 11:1

h)  El que comete adulterio es falto de entendimiento, corrompe su alma el que tal hace. 6:32

13. Esto y toda indicación que hay en la Biblia tiene como propósito que la incorporemos a la vida y, al hacerlo, somos como el Maestro

Ser como el Maestro es la meta máxima del discípulo y

II. Es el deseo del Padre

1. Al crear a Adán y Eva, Dios los hizo a su imagen y semejanza.

2. Al ordenarles que se multiplicaran y llenaran la tierra, esa imagen suya se reproduciría en cada hombre y mujer que nacería

3. Pero al pecar, eso ya no fue posible; la imagen y semejanza quedaron deterioradas, el hombre dejó de ser lo que Dios había creado y se convirtió en un ser totalmente distinto

a)  Muerto en lugar de vivo

b)  Corrompido y no santificado

c)  Injusto en lugar de justo

d)  Viviendo en la mentira y no en la verdad

4. Cuando el Señor dijo a sus discípulos: “Id y haced discípulos” estaba ordenando que hubiera una nueva reproducción espiritual. Así el propósito que Dios tuvo en el huerto de Edén se llevaría a cabo ahora por la obra salvadora de Cristo Jesús.

5. Porque ser como Cristo es tener la imagen de Dios, pues el Padre y el Hijo uno son.

6. Al anunciar el arrepentimiento, se anunciaba la renuncia a la corrupción, a la injusticia, a la mentira, al pecado, a la desconfianza que Adán y Eva tuvieron de Dios mismo.

7. Al anunciar la fe en Cristo, se anunciaba que volvieran a confiar en Dios, el Dios del huerto que los creó y que ahora enviaba a su Hijo para salvar del engaño de Satanás.

8. Al anunciar el arrepentimiento y la fe, anunciaban una nueva vida y el volver a la comunión con Dios que se había perdido.

9. Cada discípulo lavado en la sangre de Cristo, regenerado por el Espíritu Santo y siendo una nueva criatura con una nueva vida, reflejaría la imagen de Dios porque ahora había sido hecho hijo de Dios.

Conclusión:

 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor.

 Ef. 4:13 PDT dice: Nuestra meta es convertirnos en gente madura, vernos tal como Cristo y tener toda su perfección.

 Amados hermanos, esa es La Meta. Sé que podemos tener otras metas que pueden glorificar el nombre de Dios.

 Algunos tuvieron la meta de ser médicos y Dios se los concedió; ahora su profesión la usan para testificar

 Otros tuvieron otras metas, pero, sea la meta que sea, la meta del discípulo de Cristo es ser como él.

 Antes de esperar que tus hijos o tus nietos sean arquitectos, diseñadores, plomeros, artistas, deportistas o lo que sea, debes desear que sean como Cristo.

 Si nos vemos en el espejo de la Palabra, ¿qué tanto nos parecemos a él? ¿Nos vemos como él?