Predicaciones
No Me Avergüenzo

No Me Avergüenzo

Romanos 1:13-17

5 de julio de 2026/PIBG/12:00

 Según el DLE la vergüenza es:

1.  Turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante.

2.  Turbación del ánimo causada por timidez o encogimiento y que frecuentemente supone un freno para actuar o expresarse

 Entonces, cuando el Ap. Pablo escribe a la iglesia de Roma y le dice: “no me avergüenzo del evangelio”, les está diciendo:

1.  Mi ánimo no se turba por creer el evangelio, porque esto no es deshonroso ni humillante.

2.  Mi ánimo no está confundido, desorientado o en desconcierto por creer y predicar el Evangelio. No siento ni tengo timidez, no tengo ningún freno ni me retraigo por creer y predicar el Evangelio.

 Leamos Ro.1:13-17

 Debemos considerar el contexto en el que se encontraba la iglesia de Roma.

 Estaba en el centro del máximo imperio de ese tiempo

 Allí se encontraba el emperador más poderoso de todo el mundo

 De allí partía a todas partes el ejército para tener bajo control y para conquistar más tierras, así que sería muy común encontrar por las calles a soldados.

 Roma era una ciudad cosmopolita con griegos, sirios, judíos, norafricanos, españoles, galos y britones y más; cada uno con sus dioses y cultura mezcladas.

 La iglesia contempló la construcción del majestuoso Coliseo Romano, seguramente sin imaginar que muchos morirían allí por su fe.

 En el primer siglo estaba habitada por un millón de personas

 En la época que vivimos, en todo nuestro país tan solo hay 13 ciudades que sobrepasan el millón de personas. Y son más de 150 ciudades

 En los primeros siglos, según Roma, los cristianos ofendían la pax deorum o "paz de los dioses". Y por lo tanto dañaba la sociedad, y debía ser eliminados.

 Así que en medio de todo esto el apóstol dice: “No me avergüenzo del evangelio”. Leamos Ro.1:8-17

 Para los romanos, desde la perspectiva humana, el evangelio era un mensaje vergonzoso, ya que proclamaba a un crucificado, odiado por los judíos y condenado a muerte por los romanos

 Para los corintios era una locura creer en un crucificado.

 (Mapa)En medio de todo esto, la fe de los creyentes romanos se dio a conocer por todo el mundo conocido de ese tiempo. 1:8. El azul fuerte es el avance hasta el siglo III y el verde es el avance hasta el siglo VI

 Cómo lo hicieron si ya no estaban los apóstoles, por cada creyente

 Así que, tal como el apóstol afirma, “no me avergüenzo”, también la iglesia de Roma no se avergonzaba, porque una fe de la cual me avergüenzo o me apena, no la divulgaré y jamás la compartiré.

 El verbo griego implica ser deshonrado o señalado por haber depositado su confianza y apoyo a una gran mentira; es ser personalmente humillado. En otras palabras, para los romanos y otros más, ser cristiano era una humillación por creer en un condenado.

 Es posible que la iglesia en Roma, como la misma ciudad, estuviera compuesta por hermanos de muy diferentes culturas y al divulgar su fe, lo hicieron en diferentes naciones. Por ello su extendimiento.

 El apóstol se sentía en deuda con todos ellos, fueran cultos o incultos, sabios o ignorantes. Era su deseo saldar esa deuda en todos los pueblo y a cada tipo de persona, de condición humilde o de condición importante en esa sociedad,

 Nosotros estamos en deuda con todos aquellos que no conocen a Cristo, con aquellos con quienes convivimos constantemente, a quienes no les hemos compartido el evangelio.

I. Porque es poder de Dios

1. El evangelio no es un sistema filosófico o religioso, sino la manifestación de la fuerza divina para salvación. Porque se trata de un mensaje procedente de Dios mismo

2. Solamente por el poder de Dios el evangelio se extendió por todo el mundo conocido y se sigue extendiendo.

3. Nunca ha dependido de los hombres, nunca ha dependido de las estrategias, nunca ha dependido del dinero

a)  Ha dependido únicamente de Dios y del amor que ha tenido por la humanidad

b)  Ha dependido de la sangre de Cristo que limpia a los pecadores

c)  Ha dependido del Espíritu que transforma y da vida nueva a los creyentes. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; Jn.7:38-39

4. Aunque todos los que no se han avergonzado han sido sumamente útiles, el Ap. Pablo dijo: Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 1Cor.3:6-7.

5. Además, dijo: Nosotros somos colaboradores de Dios. 3:9

6. El apóstol menciona a griegos y sabios, porque seguramente en Roma había muchas personas griegas bien preparadas en la filosofía. Seguramente había muchos sabios; era la capital bélica del mundo, pero también en cultura y ciencia.

7. En esa ciudad se encontraba el importantísimo Senado Romano.

8. Pues diría Pablo: “No me avergüenso del evangelio”, en otras palabras: “Me enorgullezco y me gozo de tener la oportunidad de predicar el evangelio; no reuso en decir: soy cristiano”.

9. Él no había pospuesto su viaje; había tenido contratiempos, pero vergüenza, jamás.

No me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios y …

II. Porque es para salvación

1. Los romanos andaban siempre jactándose de su poder, de la fuerza por la cual habían conquistado al mundo.

2. Pablo podría decir, “el evangelio que yo proclamo es muy superior a Roma y ofrece algo mucho mejor de lo que puede ofrecer.

3. El evangelio es poder salvífico, redentor y transformador. Es un poder que forma una nación santa, un pueblo con paz, con gozo, con esperanza. Es el elemento para formar una nación con igualdad, fraternidad y amor.

4. El Evangelio del único Dios-hombre, el Señor Jesucristo, forma un pueblo que le pertenece a un Dios lleno de gracia, a un Señor que salva de la maldad, de la perversión y del pecado y su esclavitud y al Espíritu que los transforma y santifica.

5. La iglesia, aquellos que han creído en el evangelio, son un pueblo que tiene un Salvador que se vuelve su amigo, que los acompaña todos los días, del cual aprendemos mansedumbre y humildad, lo cual trae descanso para el alma.

6. Y esto no solamente para la gente de una nación poderosa, sino para todo aquel que pone en acción su fe.

7. Es para todos, no importando el pueblo al que pertenezca, no importando el color de la piel, la cultura o ignorancia que tenga

8. No importa dónde estemos sumergidos, no importa nuestro pasado o presente, no importa cuánta maldad haya en nosotros, el evangelio es para salvación.

9. Es para todos los que han estado sumergidos en desgracias, para todos los que han salido de las tabernas, de los antros, de la cárcel o de la peor condición.

10. Pero también para los de buena cuna, los de abolengo, los de la nobleza. Los que no han sufrido necesidades económicas o de otra índole; porque todos los hombres necesitan ser salvos, pues todos somos pecadores.

No me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios, es para salvación y

III. Por lo que ha hecho en mí

1. Una razón más por la cual no debemos avergonzarnos del evangelio es la experiencia personal.

2. Lo que el Señor ha hecho en nuestra vida es suficiente para que compartamos el mensaje del evangelio.

a)  Dijo el ciego al que hizo ver: “una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo”. Jn.9:25

b)  El apóstol muchas veces dio testimonio de su vida sin Cristo. A Timoteo le escribió diciendo: Yo antes blasfemaba el nombre de Cristo. En mi insolencia, yo perseguía a su pueblo;

3. Por esto amaba el evangelio, no había nada más valioso para él que las Buenas Nuevas.

4. Y no solamente para el Ap. Pablo, sino para todos los salvos, los perdonados y los rescatados la vergüenza no tiene cabida, no nos sentimos humillados, no escondemos nuestra fe en Cristo.

5. Sino que por ello, en cuanto tenemos oportunidad lo compartimos, lo anunciamos, lo proclamamos.

Conclusión:

 Así que el hecho de no avergonzarse del evangelio se debe a que es poder de Dios, es poder para salvación y es por lo que ha hecho en nosotros.

 ¿Usted se siente avergonzado cuando lo identifican como cristiano?

 ¿Se siente humillado si alguien descubre su fe? Si es así, lo más probable es que no conozca el evangelio y el poder de Dios.

 Jamás debemos avergonzarnos del evangelio; debemos vivir con orgullo santo, gratitud profunda y alabanza a Dios.