Predicaciones
Oye Israel

Oye

Deuteronomio 6:1-9

12 de julio de 2026/ PIBG/12:00

• El “Shema” de los hebreos seguramente es conocido por la mayoría de nosotros. “Oye, Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová

tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todas tus fuerzas.

• La palabra hebrea shema significa: oye, tal como inicia el versículo.

Oye, para que temas

• Como saben, el temor de Dios en el contexto bíblico se manifiesta en el respeto que se le tiene, la reverencia que guardamos delante de él, la

admiración que nos provoca y el hecho de tenerlo en alto.

• Se refiere con mayor frecuencia a una virtud que resulta en una obediencia humilde y amorosa a Dios por quién es Él.

• También describe un temor literal a Dios por quién es él

• Presenciar la trascendencia, el poder y la santidad de Dios debería provocar un temor reverencial; debería conducir a la humildad y al reconocimiento y

a declarar “Dios es Dios y nosotros, sin duda, no lo somos”

• Esa generación a la que se le escribe Deuteronomio, la que había de entrar en la tierra prometida, y la generación anterior habían presenciado el gran

poder y su admirable santidad de Dios.

• Lo vieron, lo experimentaron, pero constantemente pedían o desechaban el temor que deberían tener.

• Solo desde la humildad podemos comprender y aceptar el amor, el perdón y la generosidad de Dios. Juntos, estos “temores”, a) reconocer su poder y

santidad; b) la humildad que debemos tener; c) y el temor literal del Señor, nos llevan a una relación con Dios en la que vivimos como sus fieles

seguidores.

• Al hablar sobre este tema, muchos afirmamos que el temor a Dios y el miedo de Dios son cosas muy distintas. Pero, deberíamos tener ambas.

• Mt. 10:28 dice: Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en

el infierno.

• El miedo a la condenación, el miedo al juicio divino, el miedo a la ira de Dios debe llevarnos también a la obediencia.

Oye, para que ames

• Amarás a Jehová Este es el mandamiento, no solo un mandamiento, sino “El Mandamiento”

• Esa fue la respuesta del Señor al escriba que preguntó sobre esto: ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Mt.22:36

• Esa fue la enseñanza del apóstol Juan: Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; 1J.5:3

• Y la Biblia dice sobre Salomón: Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en

los lugares altos 1R.3:3

• Claro, eso fue en sus primeros años como rey, pero sabemos bien que después se corrompió, y siendo sabio, se hizo necio.

• La obediencia a este gran mandamiento no es propia del ser humano, no viene de su corazón; por ello Dios se lo tiene que mandar. Pero no solo se lo

manda, sino que el mismo Dios hace lo necesario para que lo hagamos.

• Todo, en una perfecta armonía entre las dos voluntades, la de Dios y la del hombre.

• Recordemos que es un mandamiento y esto nos muestra que Dios apela a la voluntad propia de cada uno a pesar de saber que nuestra voluntad optará

por lo contrario, así que, nuevamente en armonía que no comprendemos del todo, él manda, pero también actúa para que suceda; si no, no sucedería

• Dt.30:6 dice: Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con

toda tu alma, a fin de que vivas.

• Esta enseñanza de Moisés es tan semejante a la enseñanza de Juan: En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él

nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados1Jn.4:10, NVI Y, Nosotros le amamos a él, porque

él nos amó primero. 1Jn.4:19

• Cada día debemos oír, y al siguiente día oír, y en cualquier momento oír, y en cualquier lugar oír, para que temamos y para que amemos. El mandato

oye Israel se repite muchas veces en Dt.

• Cada día debemos oír, y al siguiente día oír, y en cualquier momento oír, y en cualquier lugar oír, para que temamos y para que amemos. El mandato

oye Israel se repite muchas veces en Dt.

• 4:1, Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis,

• 5:1, Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos; aprendedlos, y guardadlos,

para ponerlos por obra.

• 6:3 y 4 Oye Israel…,

• 9:1 y 3, Oye, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán…, Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor,

• 28:1, Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy,

también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

• 30:17-18, Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 yo os protesto hoy que de

cierto pereceréis;

• Si le damos poca importancia a oír su Palabra, el temor y el amor a Dios serán nulos en nuestra vida

• Oye, Israel… oye, oye. Oye. PIBG, oye, familia, oye…

Oye, para que guardes

• Guardar conlleva obedecer, aplicar, vivir. V.6:3, “Cuida de ponerlos por obra”

• El temor y el amor bíblico a Dios para un creyente, incluyen el entender lo mucho que Dios aborrece el pecado y temer su juicio sobre éste

• Pero también incluye el abandonar el pecado y sustituirlo por obediencia amorosa y temerosa.

• El profeta Miqueas lo dijo así: Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y

humillarte ante tu Dios. M.6:8

• Hacer justicia es exactamente guardarlos, aplicarlos, vivirlos.

• Pero les llamo la atención al v. 2, para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo,

y el hijo de tu hijo.

• Ese guardar no solo debe ser nuestro, de los adultos, sino de nuestros hijos; debe ser generacional, “tus hijos y los hijos de tus hijos”.

• Pero esto no se inculca por mandamiento: “porque eres mi hijo y debes hacerlo”, “porque yo soy tu padre” y “porque tus hijos deben aprenderlo”.

• El temer, amar y guardar los mandamientos de Dios y del Señor, Jesucristo nunca se da a la fuerza.

• Dios nos dice que primero deben estar en nuestro corazón; cuando su palabra está allí, fluirá de manera natural, tan natural que nuestros hijos las

escucharán de manera cotidiana.

• Cuando la voluntad de Dios está en el corazón, los hijos y los nietos verán que vivimos en temor y amor de Dios, verán que guardamos amorosa y

confiadamente sus mandamientos.

• Al estar en el corazón brotarán de nuestros labios en la casa, al ir a comprar al super, al viajar en el camión, por la mañana y la noche, al ver la TV, al ir

a jugar.

• El matemático, apologista y predicador John Lennox; quien Posee un Ph.D. de la Universidad de Cambridge y un D.Sc. de la Universidad de Gales,

además de un D.Phil. de Oxford y una maestría en Bioética por la Universidad de Surrey

• dijo de la educación bíblica y cristiana que le dio su padre:

• Mi padre no tenía un alto nivel de estudios, pero le encantaban las Escrituras. Sabía bastante sobre ellas, y lo suficiente como para guiarme por un

camino que me llevara a darme cuenta de que las Escrituras eran tremendamente interesantes.

• Mis padres me enseñaron un cristianismo que expandía la mente, no que cerraba la mente.

• No me obligaron a ser cristiano, como lo hicieron otros padres de mis compañeros de escuela; luego, con el tiempo, ellos abandonaron el cristianismo.

• Él pudo ver cómo sus padres vivían la fe en Jesús, cómo amaban su Palabra y obedecían con amor

• Además, me dejó investigar y preguntar sobre muchos temas, no se negó ni tuvo miedo de que yo investigara cómo pensaban otras personas.

• A los trece años me dio un libro llamado “El Manifiesto Comunista”; le preguntó: “¿Tú ya lo leíste?” y le dijo: “no, ¿entonces por qué quieres que lo

lea?” Porque tú necesitas saber lo que piensan los demás

Conclusión:

• Oye, para temer, para amar, para guardar y enseñar.

• En ocho días estaremos recibiendo muchos niños en la EBV y en el campamento. Oremos para que ellos oigan esos días y para que en casa oigan, vean

y disfruten de unos padres que temen, aman, guardan y enseñan.

• En ocho días estaremos recibiendo muchos niños en la EBV y en el campamento. Oremos para que ellos oigan esos días y para que en casa oigan, vean

y disfruten de unos padres que temen, aman, guardan y enseñan.

Oye

Deuteronomio 6:1-9

12 de julio de 2026/ PIBG/12:00

• El “Shema” de los hebreos seguramente es conocido por la mayoría de nosotros. “Oye, Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová

tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todas tus fuerzas.

• La palabra hebrea shema significa: oye, tal como inicia el versículo.

Oye, para que temas

• Como saben, el temor de Dios en el contexto bíblico se manifiesta en el respeto que se le tiene, la reverencia que guardamos delante de él, la

admiración que nos provoca y el hecho de tenerlo en alto.

• Se refiere con mayor frecuencia a una virtud que resulta en una obediencia humilde y amorosa a Dios por quién es Él.

• También describe un temor literal a Dios por quién es él

• Presenciar la trascendencia, el poder y la santidad de Dios debería provocar un temor reverencial; debería conducir a la humildad y al reconocimiento y

a declarar “Dios es Dios y nosotros, sin duda, no lo somos”

• Esa generación a la que se le escribe Deuteronomio, la que había de entrar en la tierra prometida, y la generación anterior habían presenciado el gran

poder y su admirable santidad de Dios.

• Lo vieron, lo experimentaron, pero constantemente pedían o desechaban el temor que deberían tener.

• Solo desde la humildad podemos comprender y aceptar el amor, el perdón y la generosidad de Dios. Juntos, estos “temores”, a) reconocer su poder y

santidad; b) la humildad que debemos tener; c) y el temor literal del Señor, nos llevan a una relación con Dios en la que vivimos como sus fieles

seguidores.

• Al hablar sobre este tema, muchos afirmamos que el temor a Dios y el miedo de Dios son cosas muy distintas. Pero, deberíamos tener ambas.

• Mt. 10:28 dice: Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en

el infierno.

• El miedo a la condenación, el miedo al juicio divino, el miedo a la ira de Dios debe llevarnos también a la obediencia.

Oye, para que ames

• Amarás a Jehová Este es el mandamiento, no solo un mandamiento, sino “El Mandamiento”

• Esa fue la respuesta del Señor al escriba que preguntó sobre esto: ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Mt.22:36

• Esa fue la enseñanza del apóstol Juan: Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; 1J.5:3

• Y la Biblia dice sobre Salomón: Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre